Cuando vuelva la marea (2011)

1.- Hay algo más

Hay un velero a lo lejos que asoma al final de la barra.
Hay una dama gastada y un hombre sonriendo a un desliz.
Hay una suerte de risa danzando en el humo sin aire.
Hay una rubia teñida de miedos diciéndome “si”

Hay dos casados con hijos besándose el sexo en el baño.
Hay compromisos varados en cuerpos contra la pared.
Debe haber sal dentro de esa mirada que me cura tanto.

Hay demasiado volumen en versos que no escucha nadie.
Hay pasos torpes de baile diciéndose “apriétame más”.

Hay un niño aquí que no debiera estar, a punto de llorar que no se atreve a ir a casa una vez más con otro niño allí, llamándole papá, robándole el abril…

También hay una camarera que quisiera ser algo más.
Hay un “quizá” si es que suena un bolero.
Hay un hombre rendido en el suelo y hay que cerrar…

Nunca hay mar al encender la luz, aunque haya en las miradas cambio de marea.
No es verdad, “te quiero” de papel, escrito con las ansias de dormir con ella.
También hay un talento innato en el mozo que sirve champagne, hay algo más cuando suena el piano.
Hay un hombre en la barra temblando, y hay un amor salvando la luz, y hay estás tu…

2.- A media estrella

Acaba de brillar algo en lo oscuro tú, acabo de hacerme mayor.
Perdido entre cometas rápidas sin luz, respiro.
Osado como el sexo al labio superior, me rindo a mi generación.
Cruzado vi tu culo y me olvidé de hablar, te miro.
Liviano pero hermano de la gravedad, dictado de cualquier alcohol,
posado sin la barra te invité a volar, volamos.
Me hermano con los astros antes de empezar, librándome de atascos.
Me baso en ciertas leyes del querer estar mojados.

Y reviento, con seguridad el tiempo, se hace amigo en el momento del ascenso.
Ya no te encuentro imaginando el acierto, por primera vez el sol.

Ahora me ves que no me late el corazón y el culo se te mueve más y la guitarra es un colchón.
Quizá un disfraz sonoro de la habitación, llegamos por el ventanal, volvimos a nuestro rincón.

Luego te fuiste y otra vez esperma solo sin cenar, dibujos de parejas pintando en las nubes la bandera azul y blanca y no va más a Júpiter y me quedé sentado a media estrella del amor eterno mi primera vez.

Lo recuerdo cada asomo de verano, cada septiembre de marzo con silencio, debo estar cuerdo, oigo orgasmos en el cielo con el viento a mi favor.

Lloramos diciendo que no lo volveríamos a hacer, sentada a media estrella se quedó mirando la acrobacia de un cobarde que no ve desde ese día nada más que amores en el aire…amores en el aire

3.- Imagínanos

Imagíname feliz así será como un cuento, imaginate un desliz sobre un tapiz de cielo, luego escribiré Berlín para que llegue el invierno, rodaremos y el jardín será un vestido nuevo, luego otra vez a vivir, luego primavera, invierno.

Imagínatelo así con esta cara de baile, como quien te hace reír y te roba en la tarde, luego una canción sin mi…
Imagínate un perdón por lo bailado, un “no te quiero tanto” sin salvarte antes, reavivar desplantes posado en tus labios, levitar sin aire queriendo ser viento.

Tengo demasiado tiempo, libre para ser feliz, tengo que salir de aquí me estoy volviendo cuerdo

Y miro la cara que tiene la luna y yo, que busco el futuro en la tuya y la encuentro sólo cuando bebo, lo siento, me voy de un colibrí de palabras lentas sin significado a una garganta que canta, un medidor de pasado.

Aún no es tarde, es mañana. Aún me quieres callado, ahora baila. baila.

Imagínanos sin mar pero mojados, dos acantilados y un barco de vela, un abrazo largo de sonido celta, recoger lo que ha dejado una marea llena y pasear descalzos
con nuestro tesoro y tu dices que te quedas y nunca acaba el verano.

Vamos a hablarlo, qué te molesta al vivir, somos dos barcos varados, somos machado y machín.
Vamos aun lado, hay otro pero no aquí, vamos rodando descalzos, vamos queriendo seguir, vamos callados…

4.- No te quiero tanto (versión 2011)

Me ha llamado caballero la puerta de un lavabo, me he mirado en el espejo y no era cierto, y he llorado.
Hoy no tengo la cabeza como para hacerte un tema y ando, ando equivocado y sin camisa, soy un carnaval de Cádiz y ando.

Pongamos entre los dos dos gyn tonics en lugar de tu abogado.
Pongamos que él te llama y no le coges, y se nos juntan los labios.

Te he dejado en la despensa lunas, si acaso es que oscurece.
Creo que se hace tarde y ya empezó la orquesta busca entre la gente.
Caras demasiado cuerdas para un escenario cada viernes.
Esperé hasta el sábado y la feria fue cambiándome la suerte.

Pongamos que te pongo y me pones el derroche entre las manos.
Pongamos que él te llama y no le coges, y se nos juntan los labios.

Y no te quiero tanto… y no te quiero tanto
como para no ver que hay gente aquí, a mi lado.
Y no te quiero tanto… y no te quiero tanto
los días de domingo que pesan como años.
No te quiero tanto…

Qué hacemos de los dos ahora que ya me quiero un poco, que me moja el mar del sur los pies, me moja y no estoy solo. Medio loco como tú, como aquel verano azul que se nos fue de las manos.

Despierta ya, mi bien, despierta que ya amaneció, que otra vez nos llama hacienda, que hay atasco en la M30, y aún nos quedan fuerzas para medio asalto en la calle libertad.

Pongamos entre los dos dos gyn tonics en lugar de tu abogado.
Pongamos que él te llama y no le coges, y se nos juntan los labios.

Y no te quiero tanto… y no te quiero tanto, pensándote después de un polvo en cualquier baño.
Y no te quiero tanto… y no te quiero tanto, buscando no encontrarte perdido en otros brazos.
No te quiero tanto…
Y no te quiero tanto… y no te quiero tanto, si acaso es que te ciega la luz de un escenario.
Y no te quiero tanto… y no te quiero tanto, que tengo más amigos que tú soldados raso, no te quiero tanto…

5.- Lo malo está en el aire

Tengo equivocada la despensa, tengo suerte de tenerte en la cabeza como quien tiene un fracaso, tengo un vaso, sal y espera, tengo un “no me llores que ya eres mayor”.

Débil de inspecciones técnicas sobre el abrazo, me descalzo y te envenena el dolor como el tabaco, me hace daño que te quedes tanto rato en el estanco, hasta ni vuelvas.

No tengo corazón…

Guardo el equipaje, se me olvida la reserva, cuanto pesa este desastre de esperarte en cada fiesta hasta que cierran y los bares no me cuidan
ni me tapan al dormir.

Lo malo está en el aire y si no respiras, te mueres, el mar llenito de redes, la madera escucha y arde, hay dos cuerpos en la tarde entregándose al amor
hasta ser más en nueve meses.

No quiero volver a verte, te di más importancia que a la paz mundial.
Volver a verte volver a rendir cuentas con el mal.

Lo malo está en el aire y si no respiras te entiendo, el amor son dos rosales, tu y yo fuimos uno y medio, hay verdades en el viento cuando viene de “levántate chaval”.

Hay más de dos bellezas como tú, que yo saliendo de la luz, soy sol.

No quiero volver a verte, te di más importancia que a la luz vital.
Volver a verte, sería solamente naufragar.
No quiero volver a verte y tu jugando en la sala de estar contigo muero, me salvo de lo bello, adiós…. adiós.

6.- No me queda un abril para ti.

Me he cansado de ver hombres solos paseando las playas.
Me he cansado de ser, y he paseado con ellos tu rostro.
Presos de la belleza olvidando como era el reflejo de luna en el fondo
del mar que alguna vez desvestimos tu y yo,
del sonido al nacer el sonrojo del sol.

No me queda un abril para ti.

Y otro día salió y uno menos que llevarse a tu boca.
Otro acorde mayor.
y el café que llovía en el campo ahora siembra la colcha,
horizonte en el cuerpo desnudo a un futuro que añora.
viento llévame a ver lo que siente un halcón,
viento tira de mi, se me apaga la voz.

No me queda un abril para ti…

Cámbiame la escena, vuélvete humedad y llora
deja que me duerma, hace tanto tiempo que no truena amor
hace tanto tiempo que no tiemblas…

Independientemente de la luz puedo verte
alejando de mi todo rastro de amor,
descargando el dolor de una vida infeliz.

No me queda un abril para ti.

Una voz a lo lejos que alumbra cual cambio fatal
el talento es el viaje más largo
y no siento aquí un dolor igual
a la falta de un hermano de un abrazo
añorar lo que nunca ha pasado y más.

Una falta de amor lo que tiene este bar
un latir de canción la ciudad,
quiero volver al norte a mi lugar,
quiero saber si los rosales han cambiado,
que hay de malo en una casa junto al mar.

Quiero volver atrás, atrás es renacer,
volver a navegar bogando entre mi gente.

No quiero no querer, sentir miedo otra vez,
volver a oír mi acento en los andenes despidiéndose.

Viento llévame a ver lo que siente un halcón, viento tira de mi, se me apaga la voz…

No me queda un abril para ti.

7.- La vi bailar flamenco

Mírame que tengo sol y una bandera blanca alzada de quererte.
Mírame a cuerpo pegada arena para siempre.
Mírate limpia de voz repleta de silencio como mar en calma.
Mira que te están gritando las sirenas… guapa!!

Mira y ven que el que no mira, canta, rodeado de bahía.

Míranos hechos de ron apreciando el humor moreno y elegante.
Cálate de baño sécate libre en el aire.
Toda mar delante, detrás la mañana…

Mira que hasta la caleta canta, haciéndonos concierto.

La mujer más hermosa del mundo, ahora baila flamenco

Y luego vino el vendaval, te levantó el disfraz y yo lloré primero.
Y nos volvió loco el levante de tanto ponernos.

Te esperaré me dijo, ven a medianoche, y luego levantó los brazos.
Y vi volar a una mujer llevándose el verano.

Dime a mí que hace un gallego en Cádiz, soñando bulerías.
Diez de abril, la vi bailar flamenco y me cambió la vida.

8.- Más de un 36 (versión 2011)

Cuando baja la marea, cuando aprieta el corazón ahí estas tú y yo contigo adentro.
Cuanto más dura es la pena más cargado viene el ron, me está diciendo la razón, esta noche fue la buena.
Llevo lo de ayer a cuestas, más te quiero, me quedé mirándote, a duermevela.
Desconozco bien tu nombre, calzas más de un 36, hueles a azahar, también sé que bebes ron a secas.

ei, despierta…

Sabes como ayer con la boca más seca el sexo que se fue, sonríe en la despensa cómo puede ser que lleves en la piel agua y arena…
Tardas en amanecer, me pierden las maneras, lo que no se ve es lo que antes despierta, vuélveme a querer como lo hiciste ayer bailando lenta.

Tras un ojo llega el otro, tras un polvo otro más largo, hay un gato en el tejado que me vio llorar.
Te estas perdiendo un verano concentrado en la mañana, me estoy preguntando si te quedarás.
Pasado el escenario, ya he pasado por ti, tenias otros nombres, mismas ganas de reír, vestías otro acento, en el pelo flores…

Creo que ya he estado aquí, eres la del cuerpo de flores, la del mes de abril, la que hizo en la guitarra marcas que hacen cicatriz. te veo sobre la cama y quiero quedarme a vivir y no se ni tu nombre.

Tras un ojo llega el otro, luego ciérrame los labios.
Hay un gato en el tejado que me hace llorar.
Cuando baje la marea…

9.- Benijo

Apuró el paso para que no llegara la noche y poder enseñarme la playa, apuró el paso.

Nos cayó el vaso y rompió salpicándole flores, en su pelo, tallado el verano, apuré el vaso.

Y tengo miedo de encontrarte y no aguantar las ganas de tirarte al suelo, volver a romperte la falda, luego tejer un mantel entre mi boca y tu pecho, llenar de sal los pliegues de su espalda.

La ví bañarse una vez y me sacó los colores, la ví desnuda y lloré, lloro conmigo la noche.
Bailé con ella después como buen enamorado, “cántame algo” y canté lo que ella quiso y los barcos.
Fugaron para volver a dejarme tirado en un puerto.
Su acento era milagro, el viento rizándole en silencio la piel a la arena pegada y los besos siguientes fueron “hoy quédate” y me quedé parado en el tiempo.

Y nos siguió la madera, prendimos fuego al hostal, te entretuve con la orquesta disfrazados de dos más, nos declaramos culpables de la subida del mar, desafinamos canciones, se nos prohibía llorar…

Hoy te he vuelto a recordar.

De qué me sirve esperarte si me entra el sueño y no hay más que un circo triste y cobarde que no quiere regresar,
Te veo en cada gaviota aunque no sepa si hay mar, detrás de cada pareja no tengo con quien bailar.
Desnúdate que hay tormenta y llueve por no llorar, juré contar nuestra historia nunca decir la verdad.
Te llevaste mi memoria, juraste no regresar, te veo en cada gaviota.
Juré contar nuestra historia y hoy te he vuelto a recordar… hoy te he vuelto a recordar.

10.- Piedras y charcos (versión 2011)


Me duele la piel de estar en tu espalda.
Me duele la risa de usarla en la playa que mira la vida contigo mojada.
Me duele el reloj, ya se que se acaba.
No acabes amor, que empieza la duda.
Nos queda un colchón de salitre y cura,
por manta un avión con alas de luna
sonríen los dos, le escribe en la nuca.
Somos dos notas comunes
en un jardín de tu barrio
soy una especie de colgado, colgado
Somos el norte y el este al sur de piedras y charcos
somos dos locos, enamorados, por un rato
Fueron brillando a lo lejos como la estela de un faro
fueron gaviotas, volando largo
Fueron sirenas y luces, con sus padres a buscarlos
jamás volvieron a ser humanos, humanos

11.- Perdón por los bailes (con Pablo Milanés)

El hotel no esta tan mal como pensaba.
Hay disparos entre un árbol y una ráfaga de viento en la ventana.
En la calle un niño roba a un indigente que se esconde de la gente, por vergüenza no levanta la mirada.
Y una puta me sonríe, le hago gracia.
Le tiré la flor que adorna la bañera, me recuerda a la escalera que me hacías bajar para besarte el sexo.
Como una droga cortada me endurece tu recuerdo y ahí me quedo.
Voy a tener que volver a pedir que no me pasen llamadas, ya ves.
No hay más que un cuerpo en el suelo pensando en tu aliento que empieza a gemir.
Vas a tener que volver o no sé si esta noche habrá concierto.
Ay amor que dueles como el viento que hay sed, y en todo este desierto no ves que se me abre la boca.
Ay amor cargado de recuerdo en la luz que amanece diciendo que tu sonríes más ahora.

Hay una mujer maldita que me habla de ti en el backstage y un rock and roll en la fotografía a medias.

Hay un hotel con un niño cabrón, un mendigo robado, una dama a mi lado
que vino a cobrarme el amor a pedirme perdón por los bailes.

Que vino a matarte, que vino a matarte.
Que vino a robarte la voz, que en la calle sonrió a tus verdades.
Que subió a brindarme el calor que tu cuerpo no dio.

Y si no quieres venir no habrá charco de sangre, y luego llegue el desastre de tocarme solo, ni mas canciones cobardes, ni ramos de escombros.

Y si te quieres venir, tráete una copa de vino,
una sonrisa al carmín, un malecón de suspiros.
Y si te quieres venir, tráete una copa de vino…

Hay una mujer maldita que me habla de ti en el backstage y un rock and roll a medias…

Vuelvo a verte, morena, entre la gente tan guapa como siempre pero ahora en los hoteles muerdo otra ropa interior.
Vuelvo a verte sonriendo en los andenes, tapándome la luna y nunca la del coche callando este derroche, gritando “yo o ninguna”

Vuelvo a verte…….

12.- Tengo 26 (bonus track)

Por derecho tengo el lado bueno de tu espalda.
Suelo estar desafinado entre la gente.
Viajo más de lo que debo, debería beber menos.
Por favor aún no te vistas, no te vayas.
Por amor dejé a mi hermano con mi hermana.
Por la infancia sé lo que es felicidad.
Una noche ví una luna que miraba y bailamos en secreto sobre el mar.

Tengo 26, soy feliz así, tengo tres amigos, dos hermanos, nada suelto.
No sé qué decir, nunca creí en dios.
Soy fruto de un cuento que escribió mi padre, mi madre lo cantó.

Por los libros que sostuve me mantengo, llevo con la voz un acento de sal.
He llorado con un beso no robado.
Por remar junto a mi padre soy verdad.
En esta vida ví salir del agua a mil delfines,
rezar a dioses que no existen pero matan a gente,
fui con la guitarra hasta Madrid
eché de menos a mis padres,
eché de más algunos bares… viví feliz.

Mis canciones han viajado más que yo, han besado más que yo, sonarán cuando yo no.
Nunca me ha faltado nada del amor fue mi casa y mi colchón una playa enamorada.
He aprendido a perder, he visto la luna en montmartre,
he visto a una niña que es madre, he visto a un hombre que es mujer.
Me alejé sin querer, me he visto muerto en un lavabo,
por la corriente arrastrado sin saberlo, me alejé.
He visto como al llover casi a diario nace un verde sobre el asfalto he visto gente que ha caído por volar.
He oído cantar a mi madre cuando aún yo no podía.

Tengo 26, soy feliz así, tengo tres amigos, dos hermanos, nada suelto.
No sé qué decir, nunca creí en dios.
Soy fruto de un cuento que escribió mi padre, mi madre lo cantó.
Tengo 26 años y a vivir.

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